Eros
Como puedo sobrevivir a este impacto de tu fuego fagocitada hacia el centro por la fuerza de tu pasión que arrolla y destruye cualquier defensa te siento, te percibo, te huelo, te deseo me penetras invadiéndome lentamente el alma poseyendo mi mente e inundándola de anhelo no puedo luchar ante esta ansiedad devoradora de sentirte, de ser tuya por un instante todo lo conmueves y desequilibras. Eres huracán, tornado, volcán indómito cuya lava acaricia cada centímetro de mi piel la despelleja, dejándome en carne viva jadeante desde un deseo complejo y profundo que me conecta con mi necesidad insaciable de pasión, de ternura y de amor... Intento infructuosamente sacarte de mí en horas me has poseído, vencido y sometido en el anhelo de que seas mío... sumisa e implorante me refugio intentando racionalizar lo que el alma clama. Cazadores cazados o dos almas solitarias revueltas? Quizás un torbellino incomprensible en donde las armas no sirven donde los escudos se desintegran y desarma...