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Shoot em Up, La acción



Shoot ‘em up: espectáculo gore sin contemplaciones
22 de Octubre, 2007 por Luisfer
Tags: clive owen, michael davis, monica bellucci, paul giamatti

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Sorprendente. Este es el calificativo que mejor define a Shoot ‘em Up, una extraña película que, con sus 80 minutos de duración, su escasez de diálogos y su puesta en escena deja clarísimas sus intenciones desde el primer momento.

En la manida propuesta de futuro próximo decadente (y digo manida porque últimamente trae cola, como en Hijos de los Hombres o V de Vendetta), un transeúnte llamado Smith (Clive Owen) contempla el ataque a una embarazada por parte de una legión de matones, e incapaz de permanecer impasible, la protege como puede. El parto se produce durante la misma persecución, y en el mismo tiroteo, la madre es asesinada y Smith se ve obligado a cuidar del bebé, en una indudable punta del iceberg en la que está salpicado incluso un candidato presidencial. En esto que Smith recurre a Donna (Monica Bellucci), una prostituta italiana para que lo amamante, y durante todo el metraje son perseguidos por un sicario llamado Hertz (Paul Giamatti), que quiere a toda costa eliminar el bebé como prueba de la conspiración.

Sorprende que, con una estela de películas cruentas/violentas iniciada con Pulp Fiction (o quién sabe si décadas antes, con Perros de Paja), Shoot ‘em Up nos demuestre que aún no lo hemos visto todo.

Sorprende que Clive Owen, Monica Bellucci y Paul Giamatti hayan aceptado estar en este proyecto, que nada aporta a su carrera artística y que los pone en medio de una película condenada a la irrelevancia y a la intrascendencia. En resumidas cuentas, al olvido. Tenemos a un Owen con cara de palo, en la senda de los Steven Seagal o Chuck Norris, matando
a mansalva y haciendo honor al título de la cinta, que alude al género de videojuegos también conocido como “yo contra el barrio”.

Y es que en algunos momentos da la impresión de que, estamos ante ni más ni menos que un videojuego, donde cientos de pistoleros sin personalidad ni caras, mueren ante la impenetrabilidad de Smith, que hace literalmente de todo para proteger al bebé y descubrir su extraña importancia. En este sentido, es de buen ver el respeto mutuo entre Smith y el malo malísimo, el histérico Hertz, al que da vida un sobreactuado Paul Giamatti. Si bien Giamatti ofrece riqueza a cada personaje que interpreta, aquí se encuentra ante un papel difícil por la obligación de histrionismo y neurosis asesina, con pinceladas del Sheriff de Nottingham creado por Alan Rickman en Robin Hood o el papel de Gary Oldman en León, el Profesional.

Las escenas bizarras se amontonan, empezando por el armario empotrado gótico drag-queen que les ayuda, el uso que hace Smith de la zanahoria (que usa como munición, sí), y las escenas de las ametralladoras sujetadas por cuerdas en la armería y de los paracaidístas, a todas luces inverosímil. En ningún momento se hace creíble el cuidado del bebé (al que llaman Oliver por su orfandad como la del personaje de Charles Dickens), que asiste impune a tiroteos y persecucciones en el regazo de Smith, sin que dé la sensación de que su integridad esté realmente en peligro. Además contamos con que Shoot ‘em Up albergará el galardón a la película con mayor número de muertes a balazos de la historia del cine.

“Sorprende, en resumen, por su virtual carencia de argumento, su espectacularidad en todos los aspectos y su falta de coherencia”.

Dotado de una estética unas veces heredada de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino (incluso con guiños a Hijos de los Hombres o Blade Runner) y otras veces videoclipera y carente de personalidad, el director Michael Davis ofrece un espectáculo gore con 300 planos por segundo (pero bastante bien llevados), en el que la paradoja por la que el protagonista protege la vida humana (por medio de un bebé) a base de matar hasta la saciedad resulta curiosa y hasta interesante. Es muy de agradecer contar con Giamatti de villano, a pesar de que no dé la talla de otras interpretaciones, ya que resulta el complemento perfecto para un Owen que no está tan inspirado como otras veces. El caso de Monica Bellucci es el de siempre, ya que poco podemos ver aparte de un cuerpo perfecto en una actuación puramente de maniquí, alejada de otros papeles con (un poquito de) personalidad, como en Lágrimas del Sol.
En definitiva, Shoot ‘em Up es una propuesta original que sin duda triunfará en el videoclub por sus altísimos niveles de violencia. Sorprende, en resumen, por su virtual carencia de argumento, su espectacularidad en todos los aspectos y su falta de coherencia. Los detractores dirán que parece un trailer largo, y que sus desmedidas dosis de sadismo escandalizan y repugnan, pero pongo un voto a favor ante esta fantasía de la violencia y la acción, que no lo olvidemos, también es cine y un entretenimiento al más viejo estilo, y que además, no cae en el defecto de tener mayores y absurdas ambiciones, como sí ocurrió con Sin City o Grindhouse. Shoot ‘em Up entusiasmará a los que saben lo que van a ver, y lo mismo llega a otro tipo de público, pero es muy dudoso.

Rescato este párrafo ya que me encantó porque en acción, tiros y fantasías me pareció buenisima:
"pongo un voto a favor ante esta fantasía de la violencia y la acción, que no lo olvidemos, también es cine y un entretenimiento al más viejo estilo, y que además, no cae en el defecto de tener mayores y absurdas ambiciones, como sí ocurrió con Sin City o Grindhouse. Shoot ‘em Up entusiasmará a los que saben lo que van a ver."

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