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Estado de celebración. OSHO


“La celebración no tiene causa alguna. La celebración existe simplemente porque somos. Estamos hechos de algo llamado celebración. Es nuestro estado natural –celebrar– tan natural como es para los árboles florecer, para los pájaros cantar, para los ríos fluir hacia el océano. La celebración es un estado natural”.

“Las personas que no están disfrutando de sus vidas en el presente tienen el ansia de vivir en el futuro. La alegría de vivir está siempre en el futuro. Es una prórroga. Dicen: `No podemos disfrutar hoy, entonces disfrutaremos mañana´. Dicen: `En este mismo momento no podemos celebrar, entonces esperemos a que llegue el mañana para que podamos celebrar”.

"Esto no significa que no habrá trabajo si transformamos la vida en celebración. No es que el viento no funcione; siempre se está moviendo, soplando. No es que las estrellas estén desocupadas; constantemente se están moviendo. No es que las flores no hagan nada cuando florecen; realmente hacen mucho. Pero para ellas, el hacer no es importante, lo importante es ser”.

“La celebración no está para satisfacer algún deseo, porque nunca deseo alguno se satisface.  El deseo como tal no puede ser satisfecho. El deseo es sólo una forma de evitar el momento presente. El deseo crea el futuro y te lleva muy lejos. El deseo es como una droga; te mantiene drogado, no te permite ver la realidad, que está aquí y ahora”.

“No creo que la existencia quiera que seas serio. No he visto un árbol serio. No he visto un pájaro serio. No he visto un amanecer serio. No he visto una noche seria con estrellas. Parece que estuvieran todos riéndose a su manera, danzando a su manera. Puede que no lo entendamos, pero existe una sutil sensación de que toda la existencia es una celebración”. OSHO.

Hay que celebrar y agradecer para encontrar nuestro centro de paz y armonía con nosotros mismos y con la sabiduría del universo. Allí radica la paz. Se construye desde el ahora y entonces debemos agradecer la maravilla de Dios, de la Naturaleza y de la vida misma. Con oración, con introspección, con humildad ante la maravilla que nos rodea. (Xelda45).

Imagen: Norma Xelda Jara by dada.nyc/home

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