Bolsas

Hay pequeños detalles que están insertos en nuestra historia. Las bolsas conviven con nosotros desde que, el humano, de mono se convirtió en hombre. Siempre existe algo valioso y necesario que debemos llevar con nosotros. Bolsas pesadas, pequeñas, grandes, livianas, de cuero, de tela, de plástico, pero siempre hay bolsas. Algunos las arrastran, otros las portan en sus brazos, en su cabeza, en sus hombros. El llevar bolsas necesita de equilibrio pero, en la mayoría de los casos, se necesita fuerza. Cuando somos jóvenes llevamos muchas bolsas y las podemos sostener con nuestros brazos, aunque nuestras manos se lastimen, trasladamos pañales, comida, ropa de la lavandería, la mochila de nuestros hijos... Cuando somos viejos ya los brazos (o los hombros) no nos resisten y empezamos a llevar changuitos... Changuitos llenos de bolsas. Bolsas que nos acompañan mucho más que una estructura familiar, que los amores de nuestras vidas, los hijos y las mascotas. Todas los pequeños y grandes...