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No creo en las fiestas... sí en vos


No creo en la Navidad, ni en "Japi niu year", ni en las reuniones familiares en donde todo el mundo disfruta una falsa alegría obligados a los roles que nos toca representar hijo, hermano/a, nieto/a, sobrino/a, padre, madre, etc. No creo en todos los que están pero lamento todos los que no están. Me lleno de recuerdos de un pasado que a veces es difícil olvidar y que me llenan de tristeza y enojo.


No creo en los regalos de compromiso ni en los regalos, no creo en que estos tiempos sean importantes para reconciliarnos con nadie porque bastante trabajo tenemos con reconciliarnos nosotros mismos todo el año.


Creo en la igualdad de derechos, en la no discriminación, creo que todos merecemos las mismas oportunidades, creo en un mundo mejor (aunque éste se caiga a pedazos), creo en la honestidad, en la lealtad, en la sabiduría, en que todo la gente tiene algo que decir y que puede enseñarme algo que no sé.


Creo en los valores como Respeto, Etica, Honradez, Compromiso, Confianza, Justicia aunque ya nadie sabe qué significa ni para qué sirve.


Creo en un Sexo seguro y placentero y que se puede gozar sin arriesgar nuestra salud ni la de los demás.


Creo que no se debe juzgar a nadie antes de habernos juzgado primero a nosotros mismos y creo que es mejor ver nuestra viga que la paja en el ojo ajeno.


Creo que mi libertad termina donde comienza la de los demás por eso pido "por favor", digo "gracias" y saludo con un "Buen día, tarde o noche" a quien tengo adelante, aun pido "Permiso" cuando tomo algo prestado y me importa devolverlo.


Creo en un mundo en donde se cultive la empatía y no el premio y el castigo, creo que uno vive en permanente cambio por lo cual hay que vivir a pleno porque si te perdiste un segundo seguro que no lo volves a disfrutar jamás.


Creo que es importante recordar y no olvidar para que no vuelva a suceder pero que no vale resentirse sino transmutar lo negativo en positivo.


Creo en el vaso lleno aunque como no soy perfecta a veces lloro sobre el vacío.


Creo en la gente y me dedico a conocerla, a cuidarla, a quererla y a dejarla partir y pido que me dejen partir ya que debo seguir mi camino y ellos el suyo.


Creo que nada es absoluto y que todo es relativo, que el todo no existe y que ser viejo está bueno si sirve para ayudar a los demás y no para mirarse su propio ombligo.


Creo que todos tenemos derechos a equivocarnos no a eludir nuestras responsabilidades y perder tiempo buscando quién tuvo la culpa de lo que nos sucede.


Creo que nosotros hacemos los milagros, que es mejor sembrar a cosechar y que el futuro es un enigma, el pasado ya fue y lo unico importante es el presente.


Creo en la libertad de elegir como queremos ser felices, creo que elegir es sinónimo de libertad y donde haya uno que piense y se resista a lo que quieran imponernos los déspotas, los autoritarios, los manipuladores, los violentos, los fanáticos... aún tenemos la oportunidad de salir adelante.


Creo en que luchar contra los molinos de viento está bueno, en la literatura épica y en el santo grial de los templarios, en la fantasía de los cuentos de niños, en el intelecto, en la cultura, en la humildad de los simples, en la ingenuidad de los niños, en las manos curtidas de los sacrificados, en el silencio de los fuertes, en la resignación de los débiles.


Creo en aquellxs que no saben pero intentan, en los distintos, en los diferentes, en los marginados, en los que la pelean, en los librepensadores, en los poetas, creo...


Creo que vale la pena estar vivo y aquellos que no lo creen también tienen sus razones.


Creo en las miradas que dicen cosas que los labios no pronuncian, creo en las manos tendidas, en un café con un amigo, en estar y compartir, en las buenas compañías y en las buenas personas.


Creo en la amistad como la clave de cualquier relación afectiva ser amigo de uno mismo y de los demás, del que está enfrente y después sigue todo lo demás.


Creo que el tiempo no existe, creo que nada existe sino es cómo lo vemos, creo en que hay muchas formas de mirar la vida, la gente y las cosas y que debemos elegir la que nos hace más feliz.


Creo que todos tenemos la obligación se ser felices porque nos lo merecemos, porque debemos disfrutar y buscarla porque no es el final del camino sino el motor que nos hace transitar nuestro destino. Que el dolor tiene su punto máximo sólo 24 horas y despues cede, que el día a día es lo único que tiene sentido y todo lo demás no importa.


Creo que perdonar y aceptar lo que no va a ser para nosotros tiene su valentía, que hay que dejar ir lo que no quiere quedarse, que es posible construir si hay voluntades unidas para hacerlo.


Estar solo es fácil, es cómodo y no tiene riesgos por eso nos quieren informados pero solos porque la civilización no se construye transmitiendo información sino convocandonos y creyendo en las mismas cosas.
Creo en vos y confío en vos, porque sé que es la clave, más importante aún que el amor, la confianza en estos tiempos escasea y mueve montañas, por eso confío porque es lo que nos hace falta a todxs.


Intento creer en mí cada mañana y ser sabia y libre porque es lo que me propuse en mi adolescencia y aún la sigo peleando desde ese lugar no porque me haga feliz sino porque es mi esencia... y creo en mi nieta Juana porque ella aún no me juzga ni sabe quién soy sólo se deja amarla.


Por eso este año no deseo felicidad, amor, prosperidad, paz porque hay miles de tarjetitas que lo hacen sino que te deseo a vos:

Respeto

Aceptación

Diálogo

Compromiso

Fortaleza

Voluntad

Libertad

CONFIANZA

¿Cómo los utilizarás? eso queda en tus manos, descubrilo...

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