El grito

Quiero gritarte que te amo que te siento dentro mío intenso y voraz . E res un fuego eterno que clama en mis entrañas pero que se transmuta en paz y alegría . Te amo como hijo, como niño, como padre , como amante, con esa pasión feroz que se transmuta en ternura y compañía. Qué sortilegio lúgubre nos condena qué magia nos envuelve que sólo nos reune desde más allá de lo carnal en un mundo de silencios y miradas que tienen un horizonte: la libertad de nuestros espíritus. Las pequeñas y perversas encrucijadas de la vida que no ofrecen ninguna posibilidad no existió un principio, existirá un final? y, sin embargo , se construye un lazo complejo que se multiplica en acciones plenas de bienestar, respeto y confianza ... No obstante, mi grito yace y, a veces, se convierte en lamento y, otras, en oración pero, siempre, llena el vacío de mi corazón. Y, a veces... lo ahonda hasta la desesperación es ahí cuando me lleno de angustia y desolación. No debe existir la esperanza y la ilu...